lunes, 17 de febrero de 2014
Cuando me quiero morir.
Hoy no he querido releerme. Es una pequeña manía cada vez que entro aquí, que suele ser con varios meses de por medio. Me gusta leerme, volver a pisar el camino fangoso, y ver con resignación que me sigo resbalando en los mismos tramos. Me duele, como cuando de pequeña me decían que no hiciera algo, que la consecuencia no me iba a gustar. Lo peor es saber que no hay derecho a queja. Y tragas. Y más. Y otra vez.
Varias semanas llevo planteándome lo mismo, consumiendo energías en imaginarme una nueva vida lejos de lo mediocre y patética que me parece la mía ahora. La motivación brilla por su ausencia y vuelvo a caer en algo familiar, de lo que llevo huyendo ya 3 o 4 años, "eso" que se puede tapar con planes y conversaciones, ocupando el tiempo, no pensando. Pero está ahí, vaya que si está ahí. Agarrado a mi espalda, silencioso y paciente, esperando una fisura en mi frágil autoestima para colarse y liarla parda. Y hoy lo ha hecho, la está preparando y me está dejando fuera de combate.
Ayuda. O algo.
martes, 18 de septiembre de 2012
Reubicándome.
Siempre que entro a este mi pequeño vertedero, mi cabeza se empeña en comenzar hablando de lo mucho que han cambiado las cosas. Pero en 5 segundos la absurda idea queda desechada, porque...cuándo no cambian las cosas? Lo raro es que permanezcan igual.
Tengo, como siempre, un revuelto de sentimientos que nublan la vista a mi razón, la cual anda despistada y funcionando de forma torpe, a trompicones, empujada por impulsos de desconocida procedencia. Mes y medio después de uno de mis palos del año, sigo sintiendome avergonzada, autodecepcionada por seguir creyendo en quien hacía mucho que se había olvidado de lo que alguna vez pudo o me imaginé (cada día más segura) que pudo haber.
La zorra sin sentimientos que supuestamente domina mi personalidad a ojos de los demás pide salir de nuevo, para proteger a aquella pequeñita indefensa y herida en lo más hondo. Para esconderla hasta que se olvide del daño y vuelva a salir inocente a enamorarse sin preocupaciones.....
domingo, 10 de junio de 2012
Que le jodan al sentimentalismo.
Lo primero que hago siempre antes de volver a escribir una entrada, es observar en qué punto me quedé, cual fué el estado que me llevó a escribir esto o lo otro. Me resulta profundamente triste leerme y darme cuenta solo ahora, de que he estado engañada, ilusionada con una idea que no existía, invirtiendo energías y esperanzas en algo que era solo humo. Triste por autodecepcionarme, por bajar la guardia, por confiar cuando mi parte más racional me decía que no lo hiciera.
Juré hace muchos años que nunca me iban a volver a hacer daño, que nunca me iba a dejar joder, que siempre golpearía antes de ser golpeada. Por orgullo, por despecho, por odio. Y lo que más rabia me ha dado ha sido arrinconar aquello que me prometí, dejarme putear y utilizar como un pasatiempo para quien no quiere olvidar.
Renuevo juramento. Y que le jodan al sentimentalismo.
jueves, 16 de febrero de 2012
Enferma del alma.
Tengo una sensación. No es nueva, ya me había pasado antes, pero sí que está durando más de lo habitual.
Siempre es bueno sentir la tensión del "qué pasará", bueno en el sentido de que personalmente, me gusta. Pero cuando llega un momento en el que se vuelve obsesión, empieza a ser enfermizo. No duermo bien, no atiendo en clase bien, no disfruto la música, los paseos, la lectura, las buenas noticias en cuanto a resultados académicos. Me siento emocionalmente insensible en relación a las cosas buenas.
Lo más desesperanzador es que no sé cuando acabará, y me da la sensación de que no será dejando pasar el tiempo, al menos ésta vez. Me estoy poniendo enferma del alma....
Siempre es bueno sentir la tensión del "qué pasará", bueno en el sentido de que personalmente, me gusta. Pero cuando llega un momento en el que se vuelve obsesión, empieza a ser enfermizo. No duermo bien, no atiendo en clase bien, no disfruto la música, los paseos, la lectura, las buenas noticias en cuanto a resultados académicos. Me siento emocionalmente insensible en relación a las cosas buenas.
Lo más desesperanzador es que no sé cuando acabará, y me da la sensación de que no será dejando pasar el tiempo, al menos ésta vez. Me estoy poniendo enferma del alma....
martes, 24 de enero de 2012
Ser libre.
Llevo unos días que no me reconozco. Optimista hasta en el peor momento, en horas de estudio, en ese examen que sé que voy a suspender, en esos ratos pensando en todo lo que tengo que hacer cuando acaben estos días de estudio contínuo.
Tengo una capacidad de llevar las cosas bien que me está sorprendiendo cada día. Y esa fuerza, me la das TÚ.
Pero hoy....Hoy, es distinto. Llevaba más de 24 horas acompañada, sin poder pensar en mi, en nosotros, sin poder concederme un rato a mí misma en el que simplemente hacerme compañía. Mis pensamientos y yo. Solos, sin que nadie nos moleste, sin que nadie nos pida nada. Por eso he tenido que salir, andar, respirar, poner el volumen máximo a mis cascos y meterme en mis fantasías sobre días futuros. Creo que las cosas van a cambiar mucho en los próximos días, y en realidad quiero que así sea. Solo me falta expulsar de mi mente la cobardía para poder ser libre, y en definitiva, YO MISMA.
Tengo una capacidad de llevar las cosas bien que me está sorprendiendo cada día. Y esa fuerza, me la das TÚ.
Pero hoy....Hoy, es distinto. Llevaba más de 24 horas acompañada, sin poder pensar en mi, en nosotros, sin poder concederme un rato a mí misma en el que simplemente hacerme compañía. Mis pensamientos y yo. Solos, sin que nadie nos moleste, sin que nadie nos pida nada. Por eso he tenido que salir, andar, respirar, poner el volumen máximo a mis cascos y meterme en mis fantasías sobre días futuros. Creo que las cosas van a cambiar mucho en los próximos días, y en realidad quiero que así sea. Solo me falta expulsar de mi mente la cobardía para poder ser libre, y en definitiva, YO MISMA.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)